6 jun. 2016

La era de la literatura de autoayuda

Porque la salud mental también es importante


Estamos, aún, atravesando la era del fitness. Quienes han dicho "sí" a esta especie de tendencia han invertido tiempo, esfuerzo, dedicación y dinero en adoptar un lifestyle saludable; quienes no son fans de leer, han devorado libros y artículos sobre el tema. El que no era aficionado al ejercicio, lo ha incluido en su rutina diaria y hasta los menos amantes de la cocina han optado por ser autores de su dieta diaria para tener bajo control su alimentación. ¡Bien por eso! Ojalá todas las tendencias que tienen tan buena aceptación por parte de la mayoría tuvieran como objetivo vivir sanamente y ser mejores versiones de nosotros mismos. Nuestro cuerpo y salud agradecen. Pero, ¿qué pasa cuando se trata de la salud mental? Parece que ese asunto jamás ha recibido la importancia que merece.
No es poca la evidencia científica de que existe un nexo indiscutible entre nuestra mente y nuestro cuerpo y, que para ser saludables, ambos demandan atención y cuidado. Cada vez son más personas las que tienen plena consciencia de que, para vivir más y mejor, es necesario comer saludable y ejercitarse con frecuencia. Sin embargo, nuestra salud mental no ha corrido con la misma suerte. En la sociedad de hoy, los trastornos mentales como la ansiedad y la depresión son más comunes de lo que nos atrevemos a reconocer. Se hace mucha publicidad sobre los índices de obesidad, pero no sobre los índices de depresión. Todos sabemos lo grave que es la desnutrición en algunos países del mundo, pero no sabemos que la ansiedad es el pan diario de muchísima gente hasta en los países más desarrollados. Peor aún, no hay suficiente promoción del impacto de estos trastornos en la vida de las personas afectadas y de quienes les rodean, por consiguiente, poco o nada nos preocupamos (y menos aún, nos ocupamos) en evitarlos o, en caso de padecerlos, por resolverlos. 

En casos donde estos trastornos ya están instalados, la mejor opción será siempre recurrir a un especialista. Pero así como no hay que ser obeso para adoptar un estilo de vida saludable o ser hipertenso para comenzar a hacer ejercicio, tampoco hay que esperar pacientemente a perder nuestra salud mental para comenzar a cultivarla. Es necesario que demos la bienvenida a la era de la autoayuda. La autoayuda o, como me gusta más llamarle, la autoculturización (en el sentido estricto de la palabra cultura, que significa cultivar) debería ser, sin lugar a dudas, una de nuestras prioridades y ocupar un lugar en nuestra agitada rutina. La paciencia, la resiliencia, la humildad, la determinación, la gerencia sobre nuestras emociones y desarrollar el sentido de la oportunidad son ingredientes claves en la receta para alcanzar lo que debería ser un proyecto de vida: la sabiduría, la paz interna y el bienestar con nosotros mismos y el resto del mundo. Afortunadamente existen autores que han dedicado sus vidas a pavimentar el camino de la salud mental (que es eso, un camino, no un destino) desde sus libros; son muchos los psicólogos, psiquiatras y coachs que, a través de su experiencia personal y académica, nos acompañan a través de las letras en el proceso de cultivar una mejor versión de nosotros mismos. Aunque todavía poco reconocido, es uno de esos géneros literarios que deberían, cuando menos, tener un espacio en nuestras bibliotecas y en nuestras vidas. 

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